
1 Argentina-Nigeria 0
Argentina me gustó a medias. Debo reconocer que en los primeros minutos se vio a un gran equipo, con Messi y Tévez muy activos.
Messi jugó bien. Creó opciones con sus corridas y regates. En algunas jugadas faltó el toque final y en otras el portero nigeriano Enyeama tuvo el papel de aguafiestas.
Tévez estuvo excelente. A lo mejor el resumen de jugadas demuestra lo contrario, pero como está columna es más allá del resumen, hay que decir que el "Apache" contribuyó muchísimo en la creación de juego, en el acarreo, en el acompañamiento.
Por lo demás, esta Argentina sigue siendo una incógnita. Jugó bien en los primeros minutos, luego bajó las revoluciones y terminó pidiendo tiempo. No es Nigeria haya complicado en demasía, sino que la Albiceleste aplicó poca intensidad en su juego. Cuando la liebre se confía, la tortuga le puede ganar la carrera.
No se puede sacar conclusiones tajantes del equipo maradoniano. Habrá que verlos cuando enfrenten a un equipo que los exija más, para ver cuál es la idea táctica de Argentina (si la hay). Hoy simplemente tiró de las individualidades y eso bastó para superar a una rala Nigeria.
El resultado es aceptable para los africanos. Luego de estrenar técnico recién hace 3 meses, Nigeria debe estar satisfecha con esta derrota por la mínima. No tanto con el resultado, pues la jornada obliga a los africanos a ganarle y de forma contundente a Grecia.
Pero el punto acá es el equipo argentino. Higuaín no fue el delantero que merece mandar a la suplencia a alguien como Diego Milito. No aportó mucho juego y falló claras ocasiones de gol. Tampoco se destacaron Verón ni DiMaría, trayendo abajo mis predicciones.
La defensa se vio un poco insegura, aunque los ataques del rival fueron muy esporádicos como para hacer una evaluación seria de la retaguardia albiceleste.
El volumen ofensivo fue bueno: Argentina tuvo un promedio de 42 disparos por cada 100 posesiones. El más alto de los equipos que han debutado hasta ahora.
Pero repito. Todavía la verdadera Argentina (buena o mala) está por verse.
2 Corea del Sur-Grecia 0
Qué triste fue ver a Grecia perder este partido. Un equipo campeón de Europa hace 6 años rebajado a la impotencia de verse ampliamente superado por una seleccción que apenas sumó su segundo triunfo mundialista en terreno neutral.
Qué triste fue ver a Otto Rehhagel sacando del juego a sus "figuras" como Karagounis o Charisteas, porque no rendieron como se esperaba. Ellos fueron pilares en la conquista de 2004, pero hoy son simples jugadores en plena decadencia.
Qué triste fue ver a Grecia sin argumentos futbolísticos. No mostró nada. Débil en defensa, con errores de bulto. Tuvo un ataque paupérrimo. Y el mediocampo se mostró lento y carente de algún indicio de creatividad.
Qué triste fue ver a Grecia que controló un 50% del balon, pero sólo hizo 2 remates a marco en el cotejo. Corea hizo 7 con el mismo porcentaje de posesión.
Qué triste será ver a esta Grecia irse de Sudáfrica con más pena que gloria, sin goles ni puntos. Sería un lúgubre adiós para la mayoría de la generación que tuvo el mayor éxito de la historia del fútbol griego.
Y, a como vi a esta Grecia, una triste despedida es lo más probable.
1 Inglaterra-Estados Unidos 1
Los norteamericanos no decepcionaron. Mostraron un buen bloque defensivo, no se desesperaron con la desventaja tempranera y tuvieron un volumen ofensivo aceptable (28 disparos por 100 posesiones) para un equipo de CONCACAF.
Inglaterra no estuvo a la altura. Y no pienso echarle la culpa a Robert Green. Es la salida fácil. La culpa la tuvieron todos. Desde Fabio Capello hasta Steven Gerrard.
Los ingleses nunca tuvieron variantes, siempre fue el mismo juego desde el empate estadounidense. El abanico ofensivo de los tres leones fue un conjunto de centros y remates infructuosos que facilitaron la labor estadounidense.
Es un gran resultado para Estados Unidos. Este empate le podría abrir las puertas para la clasificación e incluso luchar por la primera posición en este grupo.
Los estadounidenses tuvieron un gran colectivo, pues ningún jugador se destacó de forma importante en lo individual, pero aún así el equipo americano jugó bien. Bueno hay que resaltar la labor de Tim Howard como arquero sólido y líder de la defensa.
Inglaterra debería salir sumamente preocupada. La voluntad y el buen juego de Rooney no bastan para disimular las carencias ofensivas de los ingleses. Si esta selección piensa ganar el campeonato, deberá mejorar muchísimo.
La portería está endeble. La defensa fue desbordada en ocasiones. El mediocampo no ofreció mucha marca, ni mucha creación de juego. Y Heskey (y después Crouch) quedaron en deuda como socios de Rooney en ataque.
Además, sigue vigente el dominio estadounidense en los Mundiales contra Inglaterra...
El sufrimiento es fiel compañero de la selección inglesa.
El que se llevó los aplausos...
Ji-Sung Park (Corea del Sur). El volante del Man U aplicó toda su experiencia en la victoria coreana por 2-0. Los asiáticos han crecido de la mano de su excelente capitán, que en el partido contra Grecia llevó los hilos del equipo.
Aplicó liderazgo. Manejó los tiempos. Puso pases importantes que sus compañeros no pudieron convertir en goles. Pero él mismo se encargó de transformar en gol un error de la defensa griega. Definición de crack.
Un jugador como Park era lo que Corea necesitaba. Por primera vez los Guerreros Taegu vencieron a un equipo europeo en un Mundial fuera de casa. Una gran porción de ello se lo deben al siempre eficiente y cumplidor Park.

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