El embudo de los octavos de final es muy estrecho. De los 32 participantes sólo 16 han podido pasarlo. Los otros 16 se irán a casa... a pensar en el próximo Mundial de 2014. ¿Qué deben hacer para clasificarse y volver al Mundial? ¿Y qué deben hacer para no repetir la decepción de 2010? Vamos a ver...
Sudáfrica
Los Bafana Bafana son el primer anfitrión en quedarse en las primeras de cambio. Evidentemente, la selección y el fútbol de ese país no estaba preparado para competir en el Mundial. Clasificaron sólo por ser debutantes.
Lograron una victoria. Ante un equipo con problemas internos que parecía más un grupo de adolescentes de novela mexicana a una selección mundialista. Por lo demás, la participación de Sudáfrica fue muy pobre (y corta).
Parreira seguramente se marchará ante este fracaso. Y tras él, una generación de futbolistas opaca, de la cual se rescatan algunos pocos jugadores, pero hasta ahí.
Sudáfrica no estaba preparada para este Mundial. Tampoco lo está para el Mundial 2014. Su participación aquí se debió a su condición de anfitrión. De no ser así, estaríamos hablando de Sudáfrica de la misma forma que lo haríamos de Marruecos, Senegal, Malawi, Botswana y demás países africanos que no clasificaron.
Brasil 2014, a menos de que suceda un milagro, es tan sólo un sueño remoto para Sudáfrica.
Francia
La tortura de este Mundial no termina para Francia. Uno de los puntos críticos aún está por llegar: la llegada al aeropuerto Charles de Gaulle. Luego de eso, las críticas de la prensa y unos 3 meses de acoso continuo terminarán este calvario.
Llega Laurent Blanc como entrenador, en sustitución de nadie según Zidane. Blanc ha tenido un éxito moderado como manejador del Girondins de Bordeaux... pero después de ver el ridículo francés en Sudáfrica, cualquiera es bienvenido.
Blanc cuenta con buen material. Ahí todavía hay jugadores que se pueden rescatar como Ribéry, Evra, Gourcoff, Sagna, Diaby, Lloris para iniciar un eventual proceso. Pero no son suficientes.
La liga francesa está atiborrada de jugadores africanos, no hay mucho material francés de donde escoger. El problema del fútbol francés es integral, más profundo que las tonterías de Domenech o de sus dirigidos.
Francia ya no tiene tanto talento como en 1998 ni como en 2006. El cambio generacional se demoró muchísimo y ahora Blanc tendrá que levantar a un cadáver.
Lo sucedido en el camerino en este Mundial es sólo un producto de una serie de equivocaciones continuas de la estructura que maneja al fútbol francés. Francia ocupa un cambio de timón serio y ya. De lo contrario no los veremos en Brasil 2014.
Y eso no será culpa ni de Domenech, ni de Blanc.
Grecia
Los griegos dieron por terminada a una generación que... sencillamente es la mejor historia del fútbol helénico. Ganaron la Eurocopa y en Sudáfrica consiguieron los primeros goles y la primera victoria para su país en un Mundial.
Sudáfrica fue el último torneo para Otto Rehhagel. Y debería serlo para algunos otros jugadores que demostraron su gran decadencia en esta cita (cof, Seitaridis, Charisteas, Gekas, cof).
Por lo demás, los griegos montaron una base para competir en los próximos torneos. Los jóvenes se quitaron esa presión de no ganar en Mundiales y algunos veteranos aún podrían ser útiles como Torosidis, Salpingidis o Kyrgiakos.
Lo que me preocupa es que esta Grecia logró todos esos hitos con base en un estilo único. Ahora que Rehhagel se irá... ¿qué pasará con ese estilo? ¿Llegará alguien lo suficientemente bueno que pueda imitar ese orden defensivo? ¿O llegará alguien que trate de implementar algo de ofensiva?
Los jugadores griegos no son tan talentosos, por lo que la apuesta debe ser similar a la utilizada por Rehhagel.
Por lo pronto, Grecia seguirá siendo un equipo competitivo, por lo menos a nivel de eliminatorias. El problema consiste en armar un equipo protagonista, que no sólo vaya a los grandes torneos a participar. Con el escaso talento futbolístico de este país, será una tarea muy difícil.
Nigeria
Una de las decepciones del Mundial para los inocentes que creían que este equipo era similar a las generaciones decrépitas de los años noventa. Para otros, como yo, un fracaso así era muy previsible.
En realidad, la clasificación para los nigerianos llegó de rebote. De una derrota vergonzosa del favorito Túnez en su último partido de clasificación, ante la débil Mozambique. Esta generación nigeriana nunca estuvo preparada para clasificar al Mundial.
Aún con todo eso, por un gol estaría escribiendo sobre Corea en estos párrafos. Nigeria estuvo realmente cerca de clasificar.
Todo el crédito para Lars Lagerback. Llegó faltando 4 meses para la Copa del Mundo y su equipo mantuvo a Argentina en un gol, empató con Corea en un partido que bien pudo haberlo ganado y perdió con Grecia por actos propios de jugadores de edades kindergardeanas.
Es poco probable que Lagerback siga con el equipo. Pero si con 4 meses pudo armar a una Nigeria mucho más decente que lo esperado, es de suponer que podría conducir un buen proceso de cara a 2014. Pero conociendo el concepto de "planificación" de los entes del fútbol africano, eso será un idea hipotética, nada más.
Seguro llegará un técnico europeo desconocido que se irá tras la Copa Africana 2012. Luego llegará un nigeriano que los dirigirá de cara a la clasificación al Mundial.
Y todo el proceso de Lagerback se esfumará. Y Nigeria volverá a empezar de cero y deseando que más "Mozambiques" les haga más favores.

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